Ester Expósito, Irina Shayk y Demi Lovato, además de otras celebrities internacionales y nacionales coomo Zara Larsson, Baya Gorbunova, Vivian Jenna Wilson -hija de Elon Musk-, María Pombo, Violeta Mangriñán o María Fernández-Rubíes han protagonizado la gran fiesta con la que Desigual ha celebrado el 40º aniversario de su creación en el lugar que vio nacer a la marca, Ibiza.
Una cita muy especial capitaneada por Tomas Meyer en la que además la firma ha presentado su nueva colección, ‘Desigual Vintage’, y en la que la actriz española de ‘Élite’ -que hace unos días disfrutó de unas románticas vacaciones la isla pitiusa con Kylian Mbappé confirmando que su historia de amor se consolida a pasos agigantados-, ha salido al paso de las críticas y comentarios que ha recibido en redes sociales por sus sensuales bailes junto a Bad Bunny en la controvertida Casita del puertorriqueño en su concierto del pasado sábado en el Estadio Metropolitano de Madrid.
«Fue muy divertido, lo dimos todo. Si te invitan vas ¿no? Es un concierto divertidísimo en el que sabes que te lo vas a pasar bien. Yo creo que el problema no es un baile de dos segundos. Creo que el problema está en la mirada. Es el juicio de una parte de la sociedad muy misógina, y en las personas que utilizan las redes para hacer daño. Una parte del problema es ese, y es lo que tenemos que poner en el foco cuando pasa este tipo de situaciones. Me ha molestado, lo siento» ha explotado más contundente que nunca.
Y aunque no ha querido sincerarse sobre su relación con el futbolista del Real Madrid, Ester -radiante con un original vestido de Desigual con mensajes como ‘Love is the answer’ (el amor es la respuesta) sobre fondo blanco- sí ha revelado que su plan perfecto en Ibiza consiste en «una buena cena, un paseo en barco por las calas». Algo que ha hecho con el francés como este miércoles publica en su portada la revista ‘Diez minutos’. «Estoy muy feliz» ha confesado.



