La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha cifrado que sólo la semana pasada la Administración municipal registró 9.000 solicitudes de certificados de vulnerabilidad, necesarios para el proceso de regularización extraordinaria de migrantes, de los que 5.000 se presentaron por vía presencial en los registros y 4.000 telemáticamente.
«Este proceso es una chapuza, ya lo dijimos desde el inicio, con un objetivo político intencionado que tiene que ver con tensionar a la sociedad, con que haya problemas de convivencia y con agitar para que Pedro Sánchez pueda sacar algún rédito», ha criticado la también portavoz municipal y delegada de Seguridad y Emergencias en una entrevista en ‘esRadio’, recogida por Europa Press.
Sanz ha sostenido que el Gobierno central pretende «cargar a las otras administraciones con el problema de su chapuza». «Lo que no puede pretender el Gobierno de España es que hagamos informes de personas que no conocemos absolutamente de nada porque vengan y nos soliciten un papel», ha lanzado para acallar las críticas que les acusan de ser «insensibles», un ataque que llega «cuando no se hace lo que ellos quieren».
A lo que ha sumado una situación compleja con el delegado del Gobierno, Francisco Martín, con quien «se vive mal porque, aparte de estar insultando todos los días a la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, y al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, que es a lo que se dedica porque no se ocupa de sus competencias».
«Es un auténtico impresentable. Nosotros hemos trabajado con cinco o seis delegados del Gobierno a lo largo de estos años, con los que hemos tenido discrepancias, evidentemente, pero ha habido una relación institucional mínima, como debe ser entre administraciones públicas», ha indicado.
Sanz ha defendido que Madrid es «una ciudad segura pero tiene «problemas», especialmente con las armas blancas y su incremento y, ante esto, «este señor no hace absolutamente nada cuando eso sí que es su competencia de manera directa».



