La final del Mundial 2026 en la que España se ha impuesto a Argentina por 1-0 con golazo de Ferrán Torres en la prórroga tras un encuentro que ‘La Roja’ dominó de principio a fin y en el que el conjunto de Leo Messi, guiado por la rabia y la impotencia, intentó frenar a Lamine Yamal, Dani Olmo, Rodri y compañía a base de patadas, faltas y provocaciones, se ha convertido además en un auténtico swho al más puro estilo ‘half-time’ de la Super Bowl en el que, además de fútbol, hubo mucha música. ¡Y qué música!
Y es que demostrando que en lo de organización de espectáculos los estadounidenses no tienen rival, tanto los minutos previos al inicio del partido como el descanso -que en lugar de 15 minutos se alargó hasta 27- convirtieron el MetLife Stadium de Nueva York en una exhibición inigualable protagonizada por algunos de los artistas más importantes del mundo.
Además de un discurso motivador de Tom Cruise que dejó a más de uno sin palabras, antes del pitido inicial de la gran final saltaron al cesped, entre otros, Jennifer Hudson en solitario, y Robbie Williams junto a Nicole Scherzinger, y Laura Pausini, que con looks coordinados en azul eléctrico cuajado de brillos han puesto a los más de 75.000 espectadores en pie.
Pero el plato fuerte venía en el descanso, cuando Madonna ha dejado sin palabras a todo el estadio al aparecer en un coche conducido por Ronaldo Nazario y Ronaldinho al son de uno de sus grandes éxitos, ‘Music’.
El director argentino Gustavo Dudamel -marido de la actriz española María Valverde- ha dirigido la Filarmónica de Nueva York y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, que han interpretado el éxito Seven Nation Army, de The White Stripes, acompañado por algunos de los personajes de ‘The Muppets’ (Los Teleñecos), antes de dar paso a la famosa banda de K-pop BTS, que ha puesto al MetLife Estadio a bailar con su tema ‘Dynamite’.
Una de las sorpresas de la noche, ver a Justin Bieber guitarra en mano logrando que se hiciera el silencio más absoluto para entonar ‘Everything Hallelujah’ poniendo así la nota intimista a la gran final y calmando los ánimos para el verdadero plato fuerte del ‘half-time’.
Sí, nos referimos a Shakira que, inmensa y moviendo las caderas como solo ella sabe, ha cantado la canción del Mundial, ‘Dai dai’, junto a Burna Boy y un grupo de bailarines formado por los ganadores del concurso Dai Dai Challenge y por el grupo ugandés Ghetto Kids, conocido por sus coreografías virales. Impresionante con un arriesgado diseño en amarillo y rosa -y con Piqué viendo la final desde la grada con sus hijos Milan y Sasha- la colombiana ha desatado la locura y se ha convertido de nuevo en el talismán de España.
Un show al que ha puesto el broche de oro la banda Coldplay junto al coro PS22, formado por alumnos de un colegio público de Staten Island, Nueva York, uniéndose a su actuación Shakira y Justin Bieber mientras un espectáculo pirotécnico cuajaba el cielo de New Yersey al son de la palabra ‘Love’.

