La selección de Brasil llega una vez más como favorita y con un tradicional potente elenco de estrellas al Mundial 2026 de este verano, sobre todo en ataque con Vinícius Jr, Raphinha y Neymar, pero con una obligación, que empieza a tornarse en obsesión, de conquistar su sexta estrella cuando pasan ya 24 años de la última y después de unas últimas participaciones lejos de lo esperado.
El fútbol no se entiende sin la ‘canarinha’, pero lo cierto es que la calidad individual de los brasileños contrasta con su ausencia en las rondas finales de la Copa del Mundo. Para esta edición que se desarrolla en América, al norte, dentro de Estados Unidos, México y Canadá, el equipo sudamericano se encomendó a Carlo Ancelotti, laureado técnico con no mucho tiempo de mando.
El miedo que infunde Brasil, solo por nombre y esa camiseta amarilla, corre peligro de caer en el olvido si los resultados no empiezan a llegar. La campeona de América por última vez en 2019 compartirá el Grupo C de este Mundial con Marruecos, Escocia y Haití, con lo que es clara favorita a una ronda de dieciseisavos que entra en juego por primera vez en esta edición de 48 selecciones.
Pese a ser una fábrica de futbolistas repletos de talento y pese a los cinco entorchados (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002) en sus vitrinas, uno más que Alemania e Italia, Brasil no tiene la historia de su parte porque queda muy lejos la imagen de Cafú levantando la copa Jules Rimet al cielo de Yokohama. El muro de cuartos de final ha frenado a los brasileños en cuatro de los últimos cinco Mundiales.
El otro fue de peor recuerdo si cabe, ya que, pese a llegar a semifinales en casa en 2014, Alemania puso freno a sus aspiraciones con el doloroso ‘Mineirazo’ (1-7). Y no hubo revancha en las dos siguientes ediciones, con Adenor Leonardo Bacchi ‘Tite’, cayendo en cuartos de 2018 ante Bélgica, y en la misma ronda de 2022 ante Croacia y por penaltis y con el desconsuelo de Neymar Jr. Las otras eliminaciones en cuartos fueron en la defensa del último título, en 2006, ante Francia, y en 2010, ante Países Bajos.
En total, hace 24 años que la ‘Seleçao’ no levanta el trofeo que más pasión levanta en el país, un tiempo similar al que pasó entre el de 1970 en México y en el de 1994 en Estados Unidos, dos de los países que organizan esta cita. La pentacampeona ha ido quemando ciclos cada vez más rápido, eliminada en cuartos de la Copa América en 2024 y con una discreta fase de clasificación para el torneo de este verano en Norteamerica, rematada por Ancelotti.
Para ello, el veterano técnico de Reggiolo apostó por una lista de 26 convocados, donde aparte del conocido talento y desequilibrio que ofrecen Raphinha, del que se espera una versión cercana a la que ha ofrecido en el FC Barcelona, y Vinícius Jr, hay veteranos como Marquinhos y Casemiro, y jóvenes que buscan su sitio como Endrick, el más joven con 19 años tras la ausencia de Estevao.
NEYMAR ACAPARA FOCOS SIN SER EL MEJOR
Sin embargo, el técnico italiano tiene a todo el país pendiente del estado físico de un Neymar que se lesionó antes del torneo. El ex del Barça o PSG, máximo goleador histórico de su selección, sueña aún con emular a Pelé, Garrincha, Ronaldo o Ronaldinho ganando el Mundial, pero lo cierto es que su convocatoria genera muchas dudas. El ’10’ convenció a su seleccionador con regularidad en el Santos, esquivando lesiones hasta justo ser duda para el primer partido.
La experiencia, el cariño que tiene dentro del grupo y el ambiente que puede ayudar a crear son los tangibles que valoró Ancelotti. El ’10’ no es el mejor jugador de Brasil, pero sí puede ser el más diferente de los 26, y en una posición donde la ‘canarinha’ puede necesitar algo de su inspiración. Neymar confía en ser protagonista en su cuarto Mundial, aunque su selección tiene artillería pesada y un buen entrenador para aprovecharla.
ANCELOTTI, UN MAESTRO EN EL BANQUILLO
El técnico italiano rubricó en su primera convocatoria el discreto billete al Mundial, a diez puntos de Argentina en las eliminatorias. Para el enésimo intento de la sexta estrella, Brasil logró fichar en mayo de 2025 a un jefe para su banquillo, Ancelotti, después de una etapa interina y el fracaso de Dorival Jr. El italiano era objeto de deseo y finalmente le convencieron en los coletazos de su exitoso segundo mandato en el Real Madrid.
El lunes 26 de mayo, en Brasil y ya con LaLiga EA Sports acabada, Ancelotti dio su primera lista. El técnico de Reggiolo, de 67 años, se hizo cargo por primera vez de una selección tras dirigir al club blanco desde 2021 y, anteriormente, entre 2013 y 2015. El cinco veces campeón de Europa, dos con el Milan, se convirtió en el entrenador más laureado de la historia del Madrid y, con poco rodaje, tratará de llevar muy lejos a la ‘canarinha’, su primera experiencia al frente de un combinado nacional, sin todavía notarse en exceso su mano.
Tras apenas diez partidos en el cargo, Ancelotti fue renovado hasta 2030, fe ciega de la Federación Brasileña. Su famoso 4-4-2 se convierte en un 4-2-4 para aprovechar arriba a Vinícius, Raphinha, Gabriel Martinelli y Matheus Cunha, con mucha movilidad como lograba en el Madrid campeón de Liga y Champions. El italiano, que cuenta también con la irrupción de Endrick, tendrá que recuperar a Vinícius tras un año complicado de blanco, mientras que Raphinha no ha lucido con su selección igual que con el FC Barcelona.



