En una noche que quedará grabada para la música latina, Shakira se consagró este sábado como la reina absoluta de las arenas de Río de Janeiro. Ante una marea humana de dos millones de personas, la barranquillera ofreció el concierto más multitudinario de su carrera, superando hitos previos en la mítica playa de Copacabana.
El espectáculo comenzó con un despliegue tecnológico sin precedentes. Un enjambre de drones iluminó el cielo carioca formando la figura de una loba, símbolo del empoderamiento femenino que ha marcado su última etapa, seguido por la silueta de su rostro y un emotivo mensaje: «Te amo Río».
Shakira apareció en un imponente escenario de 1.500 metros cuadrados, el más grande jamás levantado para un evento de este tipo. Ataviada con un traje brillante que rendía homenaje a la bandera de Brasil, la artista abrió la noche con «La fuerte», desatando el delirio colectivo.
Uno de los momentos más aplaudidos fue la cercanía de la cantante con su público. Tras interpretar un mix de su clásico «Estoy Aquí», Shakira se dirigió a la multitud en un perfecto portugués, recordando con nostalgia que se enamoró de Brasil cuando visitó el país por primera vez a los 18 años. «Olá Brasil», exclamó la diva, reafirmando un vínculo afectivo con una nación que, según sus propias palabras, fue de las primeras en abrirle las puertas en sus inicios.
El concierto, que formó parte del evento anual ‘Todo mundo no Río’, no escatimó en sorpresas: Anitta: La estrella brasileña irrumpió a mitad del show para interpretar «Choka Choka», el reciente éxito de ambas que puso a bailar a Copacabana. También estuvo Caetano Veloso y le siguió Ivete Sangalo con la que interpretó «Um país tropical», repitiendo la química que ya habían mostrado en el Rock in Río de 2011.
Cifras de récord
Con una asistencia confirmada por la alcaldía de 2 millones de fanáticos, Shakira logró lo impensable. Superó a Madonna, quien en 2024 convocó a 1,5 millones en el mismo escenario y se acercó a la marca histórica de Lady Gaga, quien el año pasado reunió a 2,1 millones de personas.
Este megaconcierto marca el cierre triunfal de su gira mundial ‘Las mujeres ya no lloran’, la cual inició en febrero del año pasado precisamente en Río de Janeiro. Con más de dos horas de éxitos que han marcado a tres generaciones, la barranquillera reafirma su estatus como el máximo referente de la música latina.



