Las autoridades de Colombia, Ecuador y Estados Unidos han abordado este jueves el refuerzo de la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico y crimen organizado, en el marco de un encuentro celebrado en la costa del océano Pacífico, en la zona fronteriza colombo-ecuatoriana.
Concretamente, las carteras de Defensa de Colombia y Ecuador han informado de reuniones en las ciudades de Tumaco, en el territorio colombiano, y San Lorenzo, en el ecuatoriano, respectivamente. También lo ha confirmado el propio Mando Sur (SOUTHCOM) del Ejército estadounidense, cuyo comandante, el general Francis Donovan, ha participado de las mismas junto al ministro de Defensa de Colombia, Jorge Mora, y su par en Ecuador, Gian Carlo Loffredo.
Según ha asegurado Donovan, en un mensaje en redes, «bajo la bandera de la Coalición de las Américas Contra los Cárteles (A3C)» ha sido consolidada «una estrategia unificada para dar caza a los líderes de los cárteles, desarticular su logística y privarles de forma permanente de cualquier refugio seguro».
Lo ha hecho tras referirse a la frontera entre Colombia y Ecuador como «un cuello de botella geográfico que los cárteles violentos llevan mucho tiempo explotando», así como un «importante corredor para el tráfico de cocaína por parte de algunas de las organizaciones más violentas del mundo».
Por su parte, Mora ha explicado que «por instrucción del presidente Abelardo de la Espriella» se ha buscado fortalecer alianzas y consolidar «una respuesta firme y coordinada para proteger la seguridad» de sus países. Todo ello, tras aseverar que la entrada de Colombia en la citada alianza «permitirá articular esfuerzos regionales contra el narcotráfico y el crimen organizado».
Específicamente, ha precisado la cartera de Defensa colombiana, se ha puesto sobre la mesa el intercambio de información, conocimiento del territorio y experiencias operacionales en aras de «avanzar hacia una mayor interoperabilidad» entre las fuerzas, mejorando así la capacidad de respuesta «frente a las redes criminales que utilizan el Pacífico como corredor para sus actividades ilícitas».
Del mismo modo, el Ministerio de Defensa de Ecuador se ha referido a este «tridente de la seguridad» como una herramienta que permitirá «compartir información, anticipar amenazas, fortalecer las operaciones coordinadas y cerrar rutas utilizadas por el narcotráfico y otras economías ilícitas».
