El actor mexicano Diego Luna regresa a la silla de director para abordar una de las heridas contemporáneas más complejas de la literatura hispanoamericana: la adaptación cinematográfica de Ceniza en la boca, basada en la aclamada novela homónima de la escritora mexicana Brenda Navarro.
La historia explora el duelo, la migración y la precariedad emocional a través de los ojos de una joven mexicana en Madrid tras el suicidio de su hermano menor. A diferencia de otros dramas sobre el desplazamiento geográfico, el relato se enfoca en las secuelas intangibles del desarraigo: el peso del trabajo doméstico invisibilizado, el aislamiento en tierra extranjera y el intento por reconstruir una identidad rota.
La historia se centra en Lucila, una joven de 21 años, que busca su lugar en el mundo mientras enfrenta la presión familiar, la misoginia y el racismo. Viaja a España junto a su hermano menor, Diego, para reencontrarse con su madre, Isabel, quien emigró años atrás. Sin embargo, la adaptación es difícil y la lucha por su independencia choca con una realidad implacable. Entre trabajos precarios y la responsabilidad de cuidar a Diego, Lucila se ve atrapada en un ciclo de frustraciones. Solo al enfrentar su dolor más profundo podrá transformarse en la mujer que siempre ha querido ser.
