Ocio latino Ocio latino

“Shakira tiene un resentimiento con Barranquilla”, dijo ‘Flash’, el periodista que la descubrió

Publicado: 19 mayo 2016

Por Víctor Sánchez Rincones

Ocio Latino-.No fue fácil lograr esta entrevista, ya que Édgar García Ochoa ‘Flash’, el periodista que lanzó al estrellato a Shakira, el que la descubrió, hace muchos años decidió no hablar con nadie de la cantante.

Pero el comunicador, gracias a la insistencia de Ocio Latino, nos recibió en su vivienda de Barranquilla y rompió su silencio para contar episodios jamás conocidos de la personalidad de una de las artistas número uno del pop mundial.

¿Cómo conoció a Shakira?

Cuando Shakira irrumpe en la música no era habitual en Colombia ni en América niños cantantes. En ese entonces ella tenía diez años. El papá, quien se llama William Mebarak, la llevaba a las emisoras, a los periódicos y nadie le prestaba atención. ‘Viene el viejo otra vez con esa niña’, eran las exclamaciones de los comunicadores.

Yo conozco a la pequeña porque en ese entonces yo era el columnista más leído. Tenía una columna en El Heraldo que publicaba tres veces a la semana y tenía mucho poder. Entonces el viejo desesperado me mandó una carta donde me decía: ‘Ayúdame o yo no sigo en esto’. Yo decido entonces conocer a la niña. Cuando me la presentó me llamó la atención su personalidad, su forma de hablar.

Shakira la niña, ¿cómo era?

No era muy bonita y estaba gordita, pero tenía una personalidad de mando, de ella dirigir. Caramba, yo quisiera contarte una anécdota para que sepas cómo es Shakira. Un día estábamos en Bogotá. Me invitó a almorzar con su papá. Yo estaba alojado donde una mentalista que lee la suerte, y de pronto se levantó de la mesa y me pidió que la llevara donde ella. El papá y la mamá se molestaron y le dijeron que no creyera en esas cosas. Y, sin embargo, ella manejando el carro, a pesar de las advertencias de sus papás, se vino conmigo. La mentalista le leyó la mano y le pronosticó todo lo que le está pasando.

Otra anécdota que recuerdo tiene que ver con la invitación que Shakira nos hizo a mí y a mi esposa para ir a Miami. Estando allá, una amiga, Mirna Martínez, en plena comida se puso a llorar. Shakira le preguntó qué le pasaba y ésta le respondió que su marido tenía cáncer. Entonces Shakira le tocó la cabeza y le juró que su marido se iba a curar. Y el esposo se curó. Esas son anécdotas que nadie sabe de la personalidad de esta niña.

¿Usted por qué creyó en ella? ¿Qué vio en esa pequeña poco agraciada?

Primeramente tengo que decir que yo no soy periodista de farándula, ni coleccionista de música. Soy un comentarista de temas. Sin embargo, quienes deberían descubrir a las estrellas son los que están metidos en la música y ellos no descubren a nadie. Antes de descubrir a Shakira saqué del ostracismo a Juan Carlos Coronel, él lo dice: ‘Flash fue quien me dio la mano’. Rodolfo Aycardi, ese también lo descubrí yo. Y ahora estoy con Daniela Mass, otra niña que estoy ayudando y quien cantó hace poco con Andrea Bocelli. El italiano se quedó impresionado con ella y grabaron juntos. Tiene ojos verdes y canta como Celine Dion. Es un fenómeno.

Volviendo con el tema de Shakira, te puedo decir que antes que apareciera en mi vida, yo era una persona muy popular en Cartagena. Era amigo de Julio Iglesias, no de tomarme una foto, no, amigo de parranda; andaba con él para arriba y para abajo. Yo era amigo también de Dominguín, lo traje aquí a Colombia. Recorrí todas las plazas de España con Palomo Linares, número uno en esa época. Con España tengo muchos vínculos. Cuando llegó Shakira no fue por casualidad, nunca fui un aparecido. Tenía un nombre en ese momento.

¿Qué relación tiene ahora con la cantante?

Hace años que no la veo. Ahora ya no es lo mismo.

¿Ella se ha apartado de usted o usted de ella?

Como viene por ratos a la ciudad. Además yo también tengo mis ocupaciones y no voy a andar detrás de ella. Eso no me queda bien. En algún momento me ha llamado y ha pedido que vaya a verla. Mi relación es cordial.

¿Por qué hay gente que quiere incordiar esa relación? Hay personas que dicen que usted habla mal de Shakira…

Jamás. Nunca he hablado mal de ella. Simplemente es que yo soy un periodista analítico. Escribo de todo los temas. Cuando hay una cosa mala la comento, pero no he hablado mal de Shakira. Lo que pasa es que siempre habrá el envidioso, el sinvergüenza que hablará mal. Es cierto que no tengo acceso a ella como antes porque anda con el marido, con los familiares, es lógico.

Usted en muchas ocasiones ha dicho que Shakira le ha dado la espalda a su ciudad…

Hay una serie de actitudes y eso la gente lo está viendo. Los fanáticos están ahí, hasta en la madrugada y no los mira. Al día siguiente aparece abrazada con los de Haití. Eso es lo que la gente ve. Además eso lo digo en el libro que escribí de ella. Eso no es hablar mal de nadie.

¿Usted cree que Shakira ha sido agradecida con ‘Flash’?

He sido el único periodista que ha sido invitado a los Estados Unidos con todos los gastos pagos. Me puso dos limusinas. Me invitó a dos actos: a los premios Billboard y los premios Lo Nuestro. Fuera de eso hicimos una biblioteca juntos, para los presos. Ella vino a la inauguración aquí. He hecho muchas campañas cívicas y me ha colaborado. Lo que pasa es que ahora en la situación que tiene ahora, que no vive aquí, que tiene una cantidad de gente extranjera, ya no tiene la misma afinidad ni conmigo ni con nadie. Eso está clarísimo.

Barranquilla ante esa nueva Shakira, ¿cómo la ve?

Yo veo una cosa, aquí no se meten con ella. Porque si tú ves aquí no hay esas multitudes en el aeropuerto. Yo no sé por qué ese escándalo. El día ese que no se dejó ver estaban veinte personas en las puertas de su casa. No había más nadie. Aquí no ha habido eso que la gente se vuelve loca. Ella puede salir a la calle y nadie se mete con ella. No sé por qué hace esos encerramientos, que se esconde, si aquí la gente la adora.

Ya no es la niña humilde de antes…

Es que tiene 40 años. También hay que decir que cuando tú haces un viaje de muchas horas terminas agotado. Tú te imaginas, por más comodidades que tenga el avión, un país diferente a cada momento. Esa mujer termina agotada. Y si a eso le agregas los ensayos, el disco y el público, la situación se vuelve peor. Es lógico que ella aquí quiera descansar y estar con sus papás. Y muchos no entienden eso.

¿Cree entonces que la fama la ha cambiado?

¡Caramba! Ella tiene una personalidad que sólo lo tienen estrellas como Sinatra, como Marlon Brando, como Madonna, que no expresan sus emociones, viven en un hermetismo. Te cuento, Marlon Brando nunca dio una entrevista, jamás. Sinatra, un tipo tuvo que inventar una entrevista porque no daba entrevistas. Shakira es igualita. Ella dice lo que quiere, pero tiene una parte de misterio; toda la vida.

Shakira no se deja ver en Barranquilla porque guarda un resentimiento…

Es cierto. Hace mucho tiempo dijo en la revista francesa Paris Match: ‘La sociedad de Barranquilla no me gusta porque no ayudaron a mis padres y ahora andan detrás de ellos’. Esas palabras son duras y son la clara evidencia del resentimiento que ella guarda por aquellos que un día la despreciaron.

Hace tiempo saltó una noticia de que Shakira no ayudaba como tenía que ser a unos tíos por parte de padre…

También es verdad. Jorge Cura, quien es el periodista más serio que hay aquí, sorprendió a todos con una noticia donde hablaba de unos tíos de ella que estaban en la miseria y a los cuales les daba mensualmente 150 mil pesos ( 55 euros). Yo con eso no estoy de acuerdo porque ella no tiene que asumir la responsabilidad de mantener a todos sus familiares. Pero eso aquí ha calado fuertemente.

¿Usted qué ha logrado a nivel personal con Shakira? Porque hay un antes y un después en su vida…

Buenísima pregunta. Tú sabes cuántas veces tengo que hablar en el día sobre Shakira en cualquier lugar donde yo vaya. Voy en el taxi: ‘Oiga, ¿usted fue el que descubrió a Shakira? Tengo que contar la historia; voy a una boda, y lo mismo. A toda hora tengo que hablar de ese tema porque ya me relacionan. Eso es bueno, es una maravilla, pero acabó un poco con mi trayectoria…Tú sabes cuántas sillas de rueda he regalado yo, ochocientas, sabes cuántos niños del corazón operé gratis, ciento veinte, sabes cuántos niños hijos de doméstica llevé a Disney, más de cien. Yo he hecho obras de caridad, pero todo lo que yo hago no tiene valor. Toda la vida tendré que vivir con esa sombra.


Este artículo se ha visitado 7335 veces


También te puede interesar

Deja un comentario