Ocio latino

La música de Franco de Vita supera hasta a los selfies

Publicado: 3 octubre 2015

Franco de Vita en su concierto de Madrid. / Foto: Manu Rivera.

Escribe: José Luis Salvatierra /
Ocio Latino.- Con unas fuertes luces encendidas sobre el escenario, y dirigidas hacia las butacas, no se pudo apreciar en toda su dimensión el juego visual y de efectos especiales que Franco de Vita tenía preparado para su público de Madrid, en el Palacio Municipal de los Congresos.

Unas veces aparecía en pantallas Gloria Trevi, Carlos Rivera, para cantar los conocidos duetos con Franco de Vita. Otras veces aparecían sus efectos visuales, o los invitados Salvador Beltrán o Merche, y siempre esa fuerte luz que decoloró las presentaciones hasta convertirlas en frías y desangeladas en escena. Felizmente siempre estuvo allí Franco De Vita para solucionar todo con arte y destreza.

El cantautor venezolano, que se muestra vital y sobrado de experiencia en el escenario, acapara toda la atención con sus intervenciones, sus movimientos, su habilidad con los instrumentos, su voz, y por su amplísimo repertorio popular que tuvo que resumir en un popurrí “para que nadie se vaya sin escuchar su canción favorita”, comentó.

El artista, además, no tuvo reparos en ceder protagonismo a cada uno de uno de sus invitados, incluyendo a sus músicos.

Entrañable fue su actuación con el pequeño José Alfredo, el niño venezolano que participó en ‘La Voz Kids’ el año pasado. Y muy especial el dueto con Pitingo, al final del concierto, acompañados por el coro Gospel Factory, en la canción ‘No basta’, el tema que en 1991 fue donado para la realización de diversas campañas a favor de la ‘No violencia’ en diversos países del mundo. La canción que Franco de Vita compuso para concienciar sobre la educación de los hijos.
“Soy muy celoso con esta canción y me cuesta compartirla”, aclaró, antes que junto a Pitingo y el coro gospel refresquen y realicen una versión llena de brillo.

A la luces ya mencionadas, hay que agregar los móviles y tablets, que hace tiempo son protagonistas en los conciertos, y que también resultan un estorbo, especialmente en este tipo de recintos, y más aún si los asistentes empiezan a realizar sus selfies desde sus propios asientos o no dudan en acercarse al escenario, interrumpir al artista, llamarlo para que se acerque hasta el mismo borde del escenario y retratarse junto él para lo posteridad.

Felizmente, Franco de Vita es un músico generoso, virtuoso, y su experiencia y su música han demostrado que no solo trasciende modas, en esta ocasión superó hasta a los inoportunos selfies y a un mal juego de luces.


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