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Conchita Wurst no nació en Colombia, todo fue un invento de ‘la mujer barbuda’

Publicado: 13 mayo 2014
En realidad, él nunca ha estado en Colombia, no sabe español, nació y se crió en Austria e ingenió su personaje como una forma de “vivir una segunda pubertad” de rebeldía y respuesta contra los amigos que lo atacaron en el colegio de su pueblo, cuando a los doce años descubrió que le gustaban los niños y no las niñas. Conchita Wurst es en realidad un hombre de 25 años, Thomas Neuwirth, que ha creado un personaje de éxito llamado Conchita Wurst.

Ocio Latino.- Antes de convertirse en “la mujer barbuda”, Tom Neuwirth se dio a conocer en televisión en un talent show austríaco llamado Starmania (en 2006) quedando en segunda posición.

En 2007 formó parte de banda musical llamada Anders Jetzt!, aunque no podía vivir de la música, ni de sus actuaciones musicales, lo que le obligó a trabajar como escaparatista, al mismo tiempo que estudiaba en la Escuela de Moda de la ciudad austriaca de Graz.

En 2011 volvió a probar suerte en televisión encarnando ya la imagen que le conoce toda Europa, la de la mujer con barba Conchita Wurst, personaje que creó como un juego adoptando un apellido cómico, Wurst, que en alemán significa salchicha. En este nuevo intento quedó en sexta posición, aunque su tenacidad hizo que probara suerte de nuevo en el concurso de preselección de Austria para el festival de Eurovisión, en 2012.

En 2013 fue concursante de un programa de telerrealidad de la televisión de Austria llamado “Los trabajos más duros”, donde trabajó en una piscifactoría, y en Wild Girls, donde le tocó sobrevivir en los desiertos de Namibia adoptando las costumbres y forma de vida de las tribus nativas himba de aquel país de África del Sur.

Su camino hacia el éxito empieza en el otoño de 2013 cuando la emisora pública austríaca ORF le selecciona para representar a Austria en Eurovisión 2014.

La selección de una mujer barbuda para representar a Austria desató, como era previsible, la polémica. Tras el anuncio, y en solo cuatro días, 31.000 personas apoyaron una página de Facebook titulada “Anti-Wurst” que se oponía a que el símbolo de Austria en Eurovisión fuera el bueno de Thomas convertido en atractiva mujer con barba.

Las reacciones negativas se produjeron también en otros países que participan en el concurso. En Bielorrusia se solicitó al Gobierno que la emisora pública BTRC no emitiese el videoclip del representante de Austria. Los reclamantes aseguraban que Eurovisión corría el peligro de convertirse “en un semillero de la sodomía”.

En diciembre una protesta similar se extendió a Rusia, que tiene una política muy beligerante con los homosexuales y los sexos indefinidos, y a continuación a Ucrania.

La verdad es que poca gente discute la victoria de Conchita. Tiene unas enormes posibilidades como cantante, pero ha tenido el acierto de crear una imagen muy potente para vender sus habilidades.

El lema de Thomas es muy claro: “Haz lo que quieras y sé quien quieras, siempre y cuando no estés haciendo daño a nadie”.
En su página web oficial se señala que: “Ellos (Neuwirth y Wurst) son un equipo que trabaja en sincronía”, y recoge biografías de ambos como si se tratara de dos personas diferentes. “A pesar de que nunca nos hemos visto antes, (Thomas y Conchita) estamos extrañándonos siempre el uno al otro. La persona privada Tom Neuwirth y la artista Conchita Wurst se respetan mutuamente desde el fondo de sus corazones. Se trata de dos personajes individuales con sus propias historias, pero con un mensaje esencial para la tolerancia y contra la discriminación” se apunta en su web.

Wurst juega a la fantasia con sus orígenes. Apunta que “nació en Colombia y que su madre fue una conocida actriz y su padre director teatral, quienes decidieron llamar a su hija Conchita para honrar a su tatarabuela, una mujer a la que llamaban “la barbuda”.

Y termina: “Cuando el pelo mágico esta puesto, yo soy Conchita. Esto es como mi uniforme. Cuando voy a trabajar, me pongo el maquillaje y el pelo y hago lo mío. Me lo tomo muy en serio. Por ejemplo, cada vez que estoy ensayando, yo sé que Conchita canta muy diferente a Tom. Yo no sé por qué. Estoy más centrado cuando soy Conchita. Cuando estoy en casa, soy un chico muy aburrido y ordinario”./Víctor Sánchez


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