Ocio latino Ocio latino

Trabajadoras bolivianas del servicio doméstico reclaman derechos

Publicado: 4 mayo 2010
Les prometieron equiparar sus derechos laborales a los del resto de trabajadores. Pero siguen marginados. Los trabajadores del servicio doméstico –en su mayoría trabajadoras- no cuentan con derecho a la prestación por desempleo (a cobrar el paro) ni a indemnización y ni siquiera tienen derecho a un contrato laboral. Por eso han decidido empezar a manifestarse. Una proporción destacada de miembros de este colectivo son bolivianas.

Las jornadas de las empleadas del servicio doméstico exceden ampliamente de las 40 horas semanales. Foto: FOTOGACCION
  • Escribe: Yolanda Vaccaro
  • “En mi primer trabajo trabajaba doce y catorce horas al día. Como no tenía papeles, aguantaba no más. Eso sí, la señora me hizo el contrato para el arraigo social. Con la crisis ya no seguí trabajando con ella. Fui al paro pero sin ningún derecho a cobrar aunque sea mientras busco otro trabajo. Ahora tampoco tengo casa así que es una situación muy difícil”. Este es el testimonio de Lidia Suárez, cruceña de 35 años de edad. Llegó a España en 2006 y, cuatro años después, tiene ya el permiso de residencia. Pero siente que sus derechos como trabajadora del servicio doméstico no se asemejan ni remotamente con los que gozan los trabajadores del resto de sectores. Marilú Jiménez, boliviana de Cochabamba, también lo tiene claro: “Trabajamos más que mucha gente, al menos en número de horas y además con un trabajo que puede ser muy pesado. Pero nuestros derechos están mermados. Zapatero prometió que tendríamos paro, indemnización y vacaciones como los demás pero han pasado seis años desde que llegó al gobierno y no ha hecho nada. No entendemos por qué”. Marilú señala que ella apoyaría al gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y que votaría por este partido si llega a tener la nacionalidad española. Pero está muy desilusionada. Indica: “Si con un Gobierno socialista no conseguimos nada no sé qué se puede pensar. En verdad no se sabe en realidad qué es ser socialista o de derecha. Al final cuando se está en el Gobierno parece que muchos intereses están de por medio”.

    Manifestaciones

    Por este tipo de cuentas pendientes las trabajadoras (y los trabajadores) del servicio doméstico han iniciado una serie de movilizaciones. Se nota en sus manifestaciones que más de la mitad de Desde Sedoac (Servicio Doméstico Activo), entidad que agrupa a miles de trabajadores del hogar, fue una de las organizaciones que convocó a una manifestación realizada en el centro de Madrid bajo el lema “Porque sin nosotras no se mueve el mundo”. La entidad recuerda que la propuesta electoral del actual Gobierno fue modificar las condiciones del sector. Pero nada ha pasado con el injusto Régimen Especial que regula el servicio doméstico.
    En agosto pasado el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, dijo que el Gobierno buscaba recurrir a la figura del intermediario, es decir a las agencias colocadoras de empleo, para regular el trabajo doméstico, algo que menoscabaría aún más los derechos de los trabajadores.

    Reivindicaciones

    Para Sedoac –en palabras de su portavoz, Graciela Gallego-, urgen medidas para llegar a la ansiada equiparación de derechos. Para empezar reclaman que las propias trabajadoras del hogar sean sus propias intermediarias ya sea constituyendo cooperativas o en estructuras empresariales. Asimismo reclaman definir categorías conforme con el trabajo requerido: no es lo mismo contratar a alguien para cuidar a un anciano o a un niño que para limpieza. Algunas tareas requieren más conocimiento y mejor gestión del tiempo. Piden que se fije el sueldo en función de la categoría y una tarifa específica para el trabajo por horas, que incluya la parte porcentual de la cotización a la seguridad social, las vacaciones y las pagas extras.
    Resaltan que siempre debe existir un contrato por escrito que estipule la jornada laboral de 40 horas y el salario así como el pago por horas extras más allá de las 40 horas semanales de trabajo. “El punto de partida es la eliminación del régimen especial y la integración de las empleadas domésticas en el general. A partir de ahí, equiparar en todo lo posible sus derechos a los del resto de trabajadores: derecho a la prestación por accidente y por enfermedad, derecho al subsidio por desempleo, a una pensión digna…” destaca Sedoac.

    Cifras
    2009 terminó con unas 300.000 personas afiliadas al Régimen Especial de Trabajadores del Hogar, de las que
    más del 90% son mujeres y cerca del 60%, inmigrantes. Sin embargo, el empleo doméstico es un sector sumergido, por lo que las estimaciones apuntan a que la cifra real de trabajadoras domésticas duplica al número de afiliadas. Incluso algunas fuentes hablan del millón de personas dedicadas al trabajo doméstico en España. Las trabajadoras del hogar piden la derogación del real Decreto 14/24 de 1985 porque “es obsoleto”, sí como el artículo 2 del Estatuto de Trabajadores, en el que se regula el trabajo doméstico como “algo especial”. Las trabajadoras del hogar sólo cobran la baja a partir del día 29 y no tienen derechos en caso de que sufran un accidente de trabajo.

    Este artículo se ha visitado 5213 veces


    También te puede interesar

    Hay 2 comentarios en este artículo

    Jose torres comentó el 13.05.2010 a las 21:35

    Me parece justo que se acuerden de los derechos de las trabajadoras del hogar y se equiparen los a otras trabajadoras.
    Un gran saludo a todas las esforzadas trabajadoras. Aca en LP – Bolivia siguen los problemas en Migracion, donde esta haciendo de las suyas el llamado ELMER, vendedor de forros plasticos de los pasaportes, quien en complicidad con unas “chicas de la vida” ofrecen hacer tramites en tiempo record, para tomar el dinero de los incautos, estos son ayudados por el sargento J. Chambi, policia mayor, canoso, que envia a la gente.

    Concha comentó el 12.11.2011 a las 15:55

    Estoy totalmente de acuerdo con los derechos de las trabajadoras domésticas pero yo he estado buscando mucho tiempo para cuidar a un bebé y todas las personas que se ofrecían o bien no tenían experiencia o falta de motivación para el trabajo o mentían en la aceptación del trabajo y luego no aparecían, experiencias bastante desagradables… Dónde están esas personas trabajadoras y honradas a las que yo puedo satisfacer con sus derechos? Si lo saben contesten por favor.

    Deja un comentario