El
tenis es, seguramente, el deporte de competencia individual
en el que más destacan los latinoamericanos. Ni
en el
automovilismo, ni en el boxeo, ni en la esgrima, ni en
el golf,
ni en el ajedrez, ni en el ciclismo o la disciplina que
usted
elija, podrá encontrar a tantos deportistas latinoamericanos
rankeados entre los mejores del mundo. Normalmente, en
el ránking
mundial que cada semana actualiza la ATP (Asociación
de Tenistas
Profesionales) suelen encontrarse de 15 a 20 tenistas latinoamericanos
entre los 100 mejores. La gran mayoría son argentinos
(de 10 a
12), pero también se encuentran representantes de
Brasil, Chile,
Ecuador, Perú, Colombia y Uruguay. Así, en
estas semanas hay
cosas importantes que están pasando con el tenis
de
Latinoamérica. Hagamos un repaso raqueta en mano
por esta parte
del continente.
Adiós
a Guga
A fines de mayo, en su torneo favorito -Roland Garros
de París, uno
de los cuatro Grand Slam del circuito profesional- se
retiró del
tenis
el brasileño Gustavo Kuerten, el carismático
Guga. Eligió la arcilla de
París para retirarse, pues en ese escenario ganó tres
torneos (en
1997, 2000 y 2001) y se robó el cariño
de miles de aficionados,
desde que hiciera su aparición en 1997, con su
pinta de surfer y vistiendo
una camiseta con los colores amarillo y verde de su bandera
nacional. Ese año, Guga ganó Roland Garros
y comenzó una carrera
rutilante que lo llevó a convertirse en el primer
tenista sudamericano
en ocupar el puesto número 1 del ránking
mundial (esa hazaña también
la logró posteriormente el chileno Marcelo Rios).
En diciembre
del 2000, Kuerten llegó a la cima del tenis mundial
tras superar a los
norteamericanos Pete Sampras y
André Agassi y terminar con ocho años de
dominio estadounidense
en la casilla número 1. Guga ganó 20 títulos
ATP, sumó más de 14 millones
de dólares
en premios y le dio una
enorme popularidad al tenis en Brasil,
un país futbolero en esencia. Se retiró en
París, a los 32 años, mientras hacía
su
aparición en esta misma edición de Roland
Garros el que puede ser su sucesor: el
zurdo Thomas Belluci, un paulista de apenas
20 años, que ha ganado cuatro torneos
challenger esta temporada y en París
hizo una presentación muy meritoria nada
menos que ante Rafael Nadal. Ya Belluci
está entre los 80 mejores del mundo y va
en rápido ascenso. A Guga, el mundo del
tenis lo recordará siempre con una sonrisa
agradecida de alegría.
Horna y Cuevas
hicieron historia
Nunca
una pareja conformada por dos
tenistas latinoamericanos había ganado la
competencia de dobles en Roland Garros.
En 1982, la dupla chilena Gildemeister-
Prajoux perdió en la final; en 1988, el ecuatoriano
Andrés Gómez sí se llevó la
corona,
pero haciendo pareja con el español Emilio
Sánchez Vicario. A inicios de junio del
2008, el peruano Luis Horna y el uruguayo
Pablo Cuevas dieron la gran sorpresa al
coronarse como campeones de dobles en
París, con una campaña impresionante de
seis
partidos en la
que dieron cuenta de
rivales tan difíciles como la pareja
francesa Clement-Llodra (número 7 del
ranking), la pareja Paes-Dlouhy (número 9
del ranking) y sobre todo, los hernamos
norteamericanos Bryan, indiscutidos número
1 del tenis en la modalidad de dobles.
Ya en la final, vencieron fácilmente a la
pareja número 2 del mundo, conformada
por el canadiense Nestor y el serbio
Zimonjic. Horna y Cuevas fueron responsables
de llevar el tenis a las primeras planas
en países como Perú y Uruguay, sin mayor
tradición tenística. Y pensar que Cuevas,
de 22 años, ex campeón nacional de natación,
a punto estuvo de dejar el tenis el
año 2004 por falta de apoyo. \”Con el tiempo
valoraremos más lo que hemos hecho
en Roland Garros y nos daremos cuenta de
lo que esto significa\”, declaró Lucho
Horna después de consumada la hazaña.
\”Esperamos que este triunfo sirva para
difundir el tenis en Perú y Uruguay\”.
¿El
tenis argentino en crisis?
La actuación de los argentinos en Roland
Garros ciertamente fue decepcionante. De
la numerosa legión argentina, ningún tenista
superó la tercera ronda del Grand Slam
parisino. Ahora bien, ¿el tenis argentino
está de capa caída? Sería muy mezquino
suscribir esa afirmación. Ya está dicho,
regularmente hay una decena de argentinos en el top 100
mundial, y
David Nalbandián figura en el
top ten con autoridad. Juan
Mónaco, en ascenso desde
la temporada del 2007, se
ubica regularmente entre
los 20 primeros. Y se espera
el despegue definitivo
de Martín del Potro, joven
talento de enorme proyección
al que le falta aún
redondear un gran torneo
como profesional.
Además, este año
Argentina tiene la posibilidad
latente de ganar
por primera vez la
Copa Davis. Ya está en
la semifinales -jugará
de local en septiembre
ante Rusia-, después
de haber superado a
Gran Bretaña y
Suecia esta temporada.
En Buenos
Aires, puede
cobrarse la revancha
ante los rusos,
que le ganaron la
final del 2006.
Nalbandián,
Acasuso, Mónaco
y Cañas, los
mayores
representantes
del tenis argentino
en la actualidad, están llamados
a superar el traspié de Roland Garros.
Quedan cuatro grandes en la Copa Davis del 2008: en una
llave, Rusia vs. Argentina, en la otra, España
vs. Estados Unidos.
Definitivamente, no hay que apresurarse para hablar de
una crisis tenística
argentina.
El regreso de Lapentti
Después
del reinado de Andrés
Gómez (campeón en individuales de Roland
Garros en 1990), el tenis
ecuatoriano ha llevado el apellido Lapentti gracias a
los hermanos
Nicolás y Giovanni. El primer es sin duda el que
mayores logros ha
alcanzado, como haber figurado en el top ten mundial
en la temporada
de 1999. A sus 32 años, parecía difícil
que Nico Lappenti volviera al primer
plano del tenis mundial, después de haber pasado
meses jugando
torneos challenger, fuera del ranking de los 100 mejores
del mundo.
Este 2008, sin embargo, ha visto reverdecer su carrera,
con actuaciones
muy buenas en los torneos de Costa de Sauipe, Brasil
(llegó a
semifinales), y en la arcilla de Roma, Montecarlo y Roland
Garros,
donde llegó a la tercera ronda. Así, Lapentti
ocupa con autoridad un
puesto entre los 70 mejores del mundo, con posibilidades
de seguir
escalando. No está, como algunos apresurados creían,
acabado para el
tenis profesional ● |