Ocio
Latino: Manny, comenzaste
a ser conocido como “el niño
lindo del merengue”, pero este
ritmo se ha quedado lejos… ¿por
qué?, ¿qué tiene este nuevo
disco?
Manny Manuel: De momento, el
merengue se quedó lejos de este
disco y de los anteriores de boleros,
pero no de mí, ni de mis
shows… Siempre interpreto varios
merengues en las presentaciones.
No puede ser de otra manera, por
el público y por mí mismo.
O.L.: Además,
incluiste tus propias
raíces.
M.M.: Sí, se logró también lo que
se pretendía, respaldando con
géneros típicos de mi tierra, mezclando
la plena y la bomba con la
música folklórica de Colombia,
Venezuela y Perú. Tengo tanto
contiene diez temas hermosísimos
que, además de amor, evocan
temas sociales como la unificación
de las razas y de las naciones.
Ocio Latino:
Edwin, contra viento y marea, porque los últimos
tiempos han sido difíciles para la salsa,
has seguido fiel a ella.
Edwin Rivera: Sí, la mayoría de
los temas grabados son salsa,
complementados con merengues.
O.L.: ¿No te tienta tan siquiera
hacer un disco concepto, con
otro género?
E.R.: Lo más que hago, como
en este
caso, es satisfacerme grabando un
tema, Llegar a ser feliz, en versión
balada.
O.L.: Tu
hermano Jerry llegó más
lejos, no sólo como baladista, sino
hasta grabando “tangos tropicales”.
Ya sé que vuestras relaciones actuales
son inmejorables, ¿hay planes
juntos?
E.R.: Estamos trabajando juntos y preparando
un especial con toda la familia,
aunque es pronto para hablar de ello.
O.L.: Tu
hermana Saned trabajó
con él…
E.R.: Y mi hijo mayor, que tiene ya dieciocho
años, está trabajando conmigo…
O.L.: Manny,
siempre recuerdo el lanzamiento
de tu primer disco, con una
fiesta de gala, exquisita cena incluida,
como se hacía antes, en la Casa
de España de San Juan de Puerto
Rico.
M.M.: ¡Ah, sí! Aquella fiesta de Ralph
Mercado…
O.L.: Sí, a lo que iba es
a que tú
habías salido del éxito de Los
Sabrosos del Merengue y debutabas
en solitario pero, aún así, por tu vida
musical habían pasado ya también
otros grupos.
M.M.: Los Sabrosos fueron mi punto de
partida, pero tienes razón, estando
todavía en la escuela formé parte de
una banda llamada Tempo Merenguero
y después trabajé con Celinés y
Toribio,
ese grupo trabajó muy bien, ¿recuerdas?,
a mí me sirvió de mucho para la
experiencia, para el desarrollo como
cantante y bailarín.
O.L.: Edwin,
familia de artistas, desde tu padre. ¿Empezaste también
con grupos, con la familia o ya en solitario?
E.R.: Empecé con grupos corales, con
mi productor y maestro Ramón
Sánchez, estudiando música y con la
banda de Tito Rojas.
O.L.: Alcanzas
récords multinacionales
con Mi niña mimada y Nada es
igual. Algunos dicen que posiblemente
se te subió la
fama a la cabeza…
E.R.: Como dice la
Biblia “perdónalos,
Señor, porque no
saben lo que se dicen”.
No me conocían, ni me
trataron, porque yo he
sido y sigo siendo todo
lo contrario. Nunca me
he metido en líos ni en
escándalos. Imagínate,
me casé y fui padre a
los diecisiete años… y
ahí sigo...
O.L.: Manny,
has citado la escuela, tú,
como muchos de tus
colegas, te sentiste
atraído por la música
desde la niñez…
M.M.: De toda la vida,
desde mis primeros
recuerdos me veo atraído
por la música
popular, por la folklórica,
y tomando parte
después en todas las
actividades musicales
del colegio.
O.L.: Volviendo
a tu debut en solitario,
aquel “Rey de corazones”
se convirtió
enseguida en platino.
Joven, triunfador, con
dinero, ¿es difícil
mantener los pies en
el suelo?
M.M.: El éxito lo tomé
como un vehículo que
me permitía llegar más
al público, hacer buenos
proyectos, todo
por el lado positivo. Ya
llegaba conociendo los
aplausos y los autógrafos
y, como te digo,
sintiendo la música
desde niño. El éxito
me permitió presentarme
al año siguiente en
el Centro de Bellas
Artes en San Juan.
O.L.: Y después
llegaste arrasando a las Islas Canarias, con tal impacto
que todavía hoy perdura, ¿presentarás
este disco en España?
M.M.: Sí, está entre nuestros proyectos
prioritarios, ya lo estamos programando.
O.L.: ¿Qué es lo que más
recuerdas de Canarias?
M.M.: Todo, desde mi primera llegada. Las islas forman
parte de mi vida, ¡qué
público! Fíjate que, en agradecimiento
y correspondencia, hice la gira más
intensa de presentaciones por todas las islas. Era el
primer artista que la hacía
y está reflejado en el Libro Guiness.
O.L.: Ahora
están de moda las giras por la península
de los artistas americanos…
M.M.: Ya actué, con el mejor recuerdo, en Valencia,
en Madrid…
O.L.: ¿Y tus “recuerdos canarios”,
Edwin?
E.R.: ¡Lo máximo! Sólo te diré esto:
el único arrepentimiento de las alteraciones
en mi carrera, cuando cambié de multinacional,
fue la pérdida de seguimiento
en Canarias, Miami y Nueva York. Perdimos contacto con
esos mercados, en
los que hacíamos fechas continuas. Pero ahora
volvemos para quedarnos.
O.L.: Manny,
como un “boomerang”,
volvemos a Tengo todo. Me comentabas
que no habías incluido merengue para demostrar
también
tu, digamos,
versartilidad musical…
M.M.: Desde el principio de mi carrera, lo hice. Grabé canciones
típicas folklóricas.
Después lo hice con viejas melodías románticas
de los 70s, que me llevaron
a los boleros; de los que hicimos también un remix
para las discotecas… |