Billetes
de viajes gratuitos, ayudas para acceso a la vivienda,
fórmulas para créditos a bajo interés,
eliminación de
aranceles para equipamiento que lleven consigo desde el
lugar de residencia, entre otras; son algunos de los ofrecimientos
que hizo el año anterior el Presidente de Ecuador,
Rafael Correa, en las visitas y encuentros con ecuatorianos
en el
extranjero.
El Plan de Retorno Voluntario que impulsa el gobierno a
través de la
Secretaría Nacional del Migrante (SENAMI), y que
se ejecutaría en
coordinación con algunos países como España,
Italia, Chile y
Venezuela, según Correa, se pondría en marcha
en enero de 2008.
El lunes 28 de enero la Secretaria Nacional del Migrante,
Lorena
Escudero, llegaba hasta Madrid para presentar la primera
fase del Plan Retorno y el Plan Nacional de
Desarrollo Humano para las migraciones
2007 - 2010, diseñado por el gobierno .
Consulta
En la página web de la SENAMI se ha
colgado una encuesta como consulta previa
al Plan para conocer datos de la situación
actual de los inmigrantes, contexto
familiar, estado de residencia, y detalles
y necesidades de los interesados.
La consulta busca conocer de cerca la
realidad de los inmigrantes, su interés y
perspectivas en el caso de retornar.
Retornar es una aventura
Pocos de los ecuatorianos consultados
por Ocio Latino conocen el Plan de
Retorno Voluntario que, en cada uno de
sus viajes, el Presidente Correa destaca
como una política prioritaria para que los
cerca de tres millones de ecuatorianos
que están en el extranjero regresen al
país. “Los políticos en nuestro país
siempre
han ofrecido, pero nunca cumplen y
esta vez puede ser igual”, coinciden. “Que
el país mejore está lejos”
Juan Carlos León y Lorena Bravo tienen 35 y 30
años,
respectivamente,
proceden de Cuenca-Azuay. Llegaron a Madrid el 6 de junio
del 2000.
“Lo máximo que pensábamos quedarnos
era 5 años, creíamos que en
tres años haríamos una casa, ahorraríamos
para un negocio y regresábamos.
Estamos en 2008 y todavía seguimos aquí”,
indican.
Como pareja no coinciden en la decisión de regresar,
pero que exista un
Plan de Retorno Voluntario, con los beneficios que plantea
el gobierno y al
que puedan acogerse, es una alternativa. Sueñan
con volver al país que
los vio nacer tal vez en dos o cuatro años. Añoran
compartir con la familia
el crecer de sus dos hijas, disfrutar de las maravillas
que ofrece su tierra,
trabajar sin el stress que generan las grandes ciudades
como Madrid, pero
no es fácil.
“Si se combatiera la corrupción, la economía
del país saliera a flote, las
cosas serían diferentes” afirma Lorena,
quien espera con ansia el día en
que retorne a su Cuenca natal.
Juan Carlos es más escéptico: “Las
cosas no cambiarán en poco tiempo,
que el país mejore está lejos, mientras
que aquí tenemos trabajo y una
situación estable”, sentencia.
“La
situación del país sigue igual”
José Luís Mejía Ortiz tiene 39 años.
Es de Atacames, Esmeraldas. Llegó a
Madrid en febrero de 2003
Regresar no es su prioridad, sabe que la situación
del país no es buena y
de ahí la decisión de quedarse el tiempo
que haga falta. “Cuando salí del
país no me planteé estar un determinado
tiempo y tampoco sé cuanto mas
me quedaré. España me ha tratado bien económicamente
y se han cumplido
mis expectativas. Aunque tengo a mi familia en Ecuador
no me he
planteado volver porque la situación del país
sigue igual que cuando salí.
Para que yo regrese, primero tiene que cambiar la economía,
que los políticos
se den cuenta de que el país es de todos. Mientras
las cosas sigan
igual, por más ofrecimientos que nos hagan, pocas
cosas cambiarán”
“No
se cumple el objetivo”
Mario Tipantiza y Ximena Toapanta, 40 y 35 años
respectivamente, nacieron en Machachi- Pichincha.
Llegaron a Madrid el 18 de diciembre de 1998 y el
11 de enero del 2000, respectivamente.
Desconocen el Plan de Retorno, pero tampoco
están interesados en el mismo. Se sienten plenamente
integrados en España y no piensan en regresar
al país. “Cuando salí de Machachi
pensamos
que estaría solo tres años, pero las cosas
no salieron
como esperábamos porque se implantó el
dólar
en el país y no se cumplió con el objetivo
económico,
por lo que optamos por que venga mi mujer y mi
hijo de tres años”, recuerda Mario. “Definitivamente
no pensamos regresar porque aquí estamos la familia
completa; hemos invertido en casa, negocio,
coche, bienes obtenidos con el respaldo de entidades
financieras, apoyo que no encontramos en
Ecuador”.
“Hemos arriesgado mucho, tenemos estabilidad,
nuestros hijos están estudiando y ya no quieren
regresar; tenemos parientes, amigos, con quienes
compartimos aficiones deportivas, compromisos
sociales y estamos integrados totalmente. A nuestra
edad volver y empezar de cero no es fácil. Por
más
ofrecimientos que nos haga el gobierno, tendríamos
que tener un buen capital, alguna sociedad para
que emprenda el negocio y eso es muy difícil hoy
en día”, concluyen.
Otros programas de retorno
La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) canaliza el retorno
voluntario, un programa al que pueden acogerse los inmigrantes que vivan en España
en situación irregular y no hayan cumplido sus expectativas. Dentro de
este marco, el Gobierno Español, a través de la Secretaría
de Estado de Inmigración y Emigración, puso en marcha
el programa de Retorno Voluntario, en 2003.
Desde que el programa comenzó a funcionar han
regresado a su país de origen unos 3.662 extranjeros,
la mayoría latinoamericanos. Arrancó con
una
financiación de 698.000 euros y ha pasado a 1,6
millones en el 2007.
El programa prevé ayudas económicas para:
El pago del billete de regreso y, en algunos casos,
una prestación mensual para montar un proyecto
productivo en origen que permita la reintegración
allí y el compromiso de no volver a emigrar.
Medio millón sin papeles
Cerca de tres millones de ecuatorianos emigraron,
la mayoría a raíz de la crisis económica
que azotó
el país en 1999. En España, según
el censo de
2006, hay 461.000 ecuatorianos empadronados y,
según datos extraoficiales, otro medio millón
se
encuentra en situación irregular. |