Aquienes
no les gusta el fútbol -de
todo hay en este mundo- suelen
decir que no pueden apreciar un
juego en el que 22 hombres
corren tontamente detrás de un
balón. Queda claro que nada saben de
este deporte; ni siquiera, que hace ya
muchos años el fútbol dejó de ser
patrimonio
masculino y que son millones las mujeres
que en todo el planeta practican el
deporte rey. Es cierto, las estrellas del fútbol
femenino no alcanzan los niveles de
popularidad de sus pares varones, pero ya
se les están acercando a pasos agigantados,
sobre todo en Asia, los países nórdicos
y Norteamérica. Este 2008 será especial
para el fútbol femenino en Sudamérica,
pues tendrá una intensa actividad a lo largo
del año que puede marcar su despegue
definitivo y, además, está latente la posibilidad
de que un país de la región -Brasil,
cuándo no- obtenga el primer título femenino
a nivel mundial.
Una historia reciente
La introducción del fútbol femenino, al
menos organizado con todas las de la ley,
ha sido tardía en nuestra región. El primer
Campeonato Sudamericano para mujeres
se organizó en 1991, en Brasil, y tuvo como ganador
al seleccionado local, que
inició así una racha de amplio dominio
continental.
En los siguientes tres
Sudamericanos Femeninos -Brasil 1995,
Argentina 1998 y Perú 2003-, las brasileñas
se coronaron campeonas invictas, sin
perder un solo partido. Recién en el último
Sudamericano, disputado el 2006 en Mar
del Plata (Argentina), las verdeamarelhas
sufrieron su primera derrota, que puso
punto final a un dominio absoluto de 15
años: en la final de ese torneo, Argentina
dio la gran sorpresa y venció 2-0. Las futbolistas
argentinas, que habían sido
subcampeonas en los tres Sudamericanos
anteriores (en 1991 no participaron y
segundas quedaron las chilenas), obtuvieron
también con este triunfo histórico su
clasificación directa al Mundial Femenino
de China 2007 y a los Juegos Olímpicos de
Pekín 2008. En este último Sudamericano
de mayores, en el que participaron las diez
selecciones nacionales de la regíón, tercero
quedó Uruguay y cuarto Paraguay.
Aunque la supremacía brasileña en
Sudamérica ya fue quebrada por las argentinas,
a escala mundial, siguen siendo las
brasileñas el gran referente del fútbol
femenino
sudamericano. La FIFA organiza Mundiales de Fútbol
para
mujeres desde 1991. El primer mundial fue
en China y lo ganó Estados Unidos. El único
representante latinoamericano en esa
cita fue Brasil, que se fue eliminado en primera
ronda con una derrota catastrófica,
precisamente ante Estados Unidos, de 5-0.
El segundo mundial fue en 1995 en Suecia
y campeonó Noruega. Brasil, nuevamente,
fue el único seleccionado latinoamericano
presente y se fue en primera ronda, goleado
6-1 por Alemania.
El tercer mundial fue en 1999 en Estados
Unidos y lo ganó el equipo anfitrión.
México debutó en estas lides, pero fue
goleado en primera ronda 7-1 por Brasil,
que se mostró ya como una potencia emergente.
Las cariocas llegaron hasta las
semifinales del mundial y tuvieron a la
goleadora del certamen - Sissi- en sus
filas. El cuarto mundial fue el 2003 nuevamente
en Estados Unidos y el campeón fue
Alemania. Argentina debutó en este torneo,
pero recibió tres goleadas ante Japón,
Canadá y Alemania. Brasil se quedó en
cuartos de final, pero mostró ante el mundo
a Marta Vieira da Silva, entonces de apenas
17 años, como el gran proyecto de la
megaestrella del fútbol femenino.
Las mejores:
brasileñas
En efecto, Marta -que ha tenido antecesoras
muy destacadas como Sissi y Pretinha
en su país- puede ser considerada la primera
figura mediática del fútbol femenino
en Brasil. Esta excelente mediocampista y
goleadora, es jugadora profesional del
Umea IK de Suecia, y fue considerada la
mejor futbolista del mundo en el año 2006
por la FIFA. En el último mundial femenino,
disputado en septiembre del 2007 en
China, Marta llevó a Brasil hasta la final -cayó ante
Alemania 2 a 0- y se consagró
como la mejor jugadora del torneo (cumplió
una actuación memorable en la histórica
goleada de Brasil sobre la poderosa selección
de Estados Unidos por 4 a 0 en semifinales).
Actualmente Marta tiene 21 años y va
camino a erigirse como la mejor futbolista
de la historia, por encima de la norteamericana
Mia Hamm y la alemana Birgit Priz.
Marta está a punto de conducir a la selección
brasileña femenina a su primer título
mundial. Aparte del subcampeonato reciente
a nivel de mayores en China, se quedó
también con la medalla de plata en los
Juegos Olímpicos de Atenas 2004, y llegó
hasta el tercer puesto en el Mundial Sub 20
celebrado en Rusia el 2006. Así llegamos al 2008,
con Sudamérica poniéndose los pantalones…perdón,
tal
vez habría que decir las faldas, en fútbol
femenino. En enero se disputa en Chile
el primer Sudamericano Sub 17 para mujeres, certamen
dirigido a descubrir a
nuevos talentos y darles desde edad temprana roce internacional.
Participan las
diez selecciones sudamericanas, lo que habla de la seriedad
con la que las asociaciones
nacionales han asumido esta tarea. En febrero tendremos
el tercer
Sudamericano Sub 20, que se disputará en Brasil,
nuevamente con las diez
selecciones de la región en competencia. En abril,
la selección brasileña de
mayores debe buscar su clasificación a los Juegos
Olímpicos de Pekín en un
repechaje ante el segundo seleccionado de África
(Argentina ya clasificó comoúltimo campeón
sudamericano y estará presente
en los Juegos, que se celebran
en agosto). Finalmente, en noviembre del 2008 se realizará el
primer mundial
femenino en Sudamérica: será el Sub 20
organizado en cuatro ciudades de
Chile,torneo que ha contado con el apoyo decidido de
la presidenta de ese país,
Michelle Bachelet.
Recientemente, Harold Mayne Nicholls, presidente de la
Federación Chilena de
Fútbol, presentó ante la FIFA los avances
desarrollados en la organización de
este mundial y finalizó con la siguientes palabras: “Esta
Copa del Mundo en Chile
será un gran legado para nuestra sociedad. Servirá como
estímulo para integrar
a las chicas en actividades deportivas de manera mucho
más constante”.
Joseph Blatter, presidente de la FIFA, ya ha anunciado
que la inversión que
esta organización dedica al fútbol femenino
subirá del 10 al 20% de su
presupuesto total. Una nueva revolución femenina
está en marcha, dirigida esta
vez a la conquista plena del fútbol, ese deporte
que en el siglo XIX, decían
los ingleses, era sólo para caballeros. |