Acabo
de hablar con uno de mis jefes en
Washington y, mientras termino de
escribir un artículo para mi trabajo en
Madrid, veo en la pantalla de mi computadora
un mensaje que me avisa que mi
hermana, también en Madrid, va a hablarme. La
conversación es breve, hoy sólo quiere contarme
que sus niños ya terminaron con la decoración
de
Navidad de casa. Me lo cuenta y me muestra
cómo quedó el belén. Cierro la conversación,
termino
el artículo y salgo a dar un paseo por las
calles de Lima.
Hace unos años, me habría parecido ciencia
ficción.
Era la época en que pasaba mucho tiempo
en los locutorios. Ver y hablar con las personas
que quieres es importante. Coordinar el trabajo a
distancia, también. Lo mejor de todo es que ahora
puedo hacer ambas cosas sin crearme un agujero
en el bolsillo. Skype ha cambiado mi vida.
Pero ¿qué es, exactamente, Skype? En breves
palabras,
es un programa que, una vez instalado en la
computadora, permite realizar llamadas gratis a otro
usuario de Skype. Si se cuenta con una cámara,
también se puede ver a quien llama. Y puede hablar
con una o hasta 100 personas a la vez, o comunicarse
vía Chat con ellos. Finalmente, si quiere
comunicarse con alguien que no use Skype, lo
puede llamar con Skypeout a su teléfono. Le va a
costar, pero no tanto como las tarifas de las compañías
telefónicas.
¿Dijo gratis? ¿Tampoco el programa cuesta?
Tampoco, lo puede bajar gratuitamente pinchando
en www.skype.com
El funcionamiento es simple: una vez instalado el programa,
aparece en la pantalla
la plataforma de operaciones
Skype en “conectado” o “desconectado”.
De este modo, sus amigos
sabrán si usted está en su computadora
y usted también saber si ellos
están ahí. Para saberlo, pinche en“mostrar
contactos” y aparecerá toda
la lista de sus amigos. Si la persona
con quien quiere hablar está conectada,
pinche sobre su nombre y luego
en un botón verde y escuchará el clásico“ring,
ring”, sólo que el sonido no
proviene del teléfono sino de los
audífonos o el altavoz de la computadora.
Al otro lado de la conexión, su
amigo lo escuchará y verá la señal,
pinchará el mismo botón verde–es
decir, contestará la llamada- y listo:
ya pueden hablar. Si tienen cámara,
además podrán verse.
“Un ahorro bárbaro”
Guillermo Gonzales Arica trabaja en
Estados Unidos, entre Nueva York y
Washington,
y tiene amigos, personas que trabajan
a distancia con él y familia en
París y en Lima. Antes gastaba una
barbaridad en teléfono. Desde el
2005, cuando estudiaba en una universidad
neoyorquina, ha hecho de la
computadora algo así como su oficina
móvil. No va a ningún lado sin su
lap top, la misma que tiene conexión
inalámbrica a Internet.
“La computadora es mi teléfono”, afirma
Gonzales Arica. A él, además de
facilitarle las comunicaciones de trabajo,
el Skype también le ha permitido
tener una mayor frecuencia en las
llamadas a sus hijos. Habla todos los
días con ellos, incluso repasa parte
de sus tareas escolares. “Nada sustituye
la presencia física, pero cuando
no puedes estar con ellos, vía Skype
puedes hablarles, escucharlos y verlos;
y hacerlo con frecuencia”, señala. El día
que se le ocurre, calculando diferencia
de horas, une en una sola llamada a su hijo en
Lima, a su hija en París, a su madre en Lima y él
desde Estados Unidos. “Una maravilla”,
concluye.
Pero además, para él esto significa un
ahorro.
Calcula que ahora gasta en comunicaciones
entre 3 y 6 veces menos de lo que antes gastaba
con tarjetas telefónicas.
Útil
para los negocios
Esta red de telefonía, establecida al margen
de las compañías telefónicas, es
posible porque
las conexiones no consumen el ancho de
banda que utiliza la voz, ya que el programa
cifra este sonido, lo que permite, al mismo
tiempo, incrementar la seguridad en las comunicaciones
(nada de pinchazos).
El costo cero del servicio no sólo es beneficioso
en las comunicaciones personales. Melissa
Opisso tiene una pequeña empresa de elaboración
de páginas web. Desde abril del 2005
ella y sus dos socias realizan trabajos en conjunto
pero a distancia. No tenían dinero para
rentar una oficina, y cada una trabajaba en
distintas instituciones. “Tecnologías como
el
msn y el Skype nos permitieron ejecutar actividades
e inclusive realizar trabajos coordinados
en tiempo real, sin generar mayores gastos
como teléfono, oficina o transporte”, recuerda.
Las socias se veían directamente a veces después
de meses, ya que hasta los pagos se
hacían por depósitos bancarios vía
internet.
Primero, ella diseñaba y estructuraba los portales,
luego subía todo a un servidor on-line y
las otras socias lo descargaban para desarrollar
la programación. Las tres tenían copia
del
producto final en su computadora, y debían
informar, vía Skype, de cada cambio.
“Trabajar en linea empleando los medios como
el Skype, msn y correo electrónico, puede ser
muy útil y rentable para empresas en crecimiento,
ya que permite abaratar los costos del
producto final”, dice hoy Melissa.
Los suecos Niklas Zennström y Janus Friis,
que fundaron Skype Technologies en el 2003,
no se imaginaron todo lo que su maravilloso
programa lograría en el mundo. Pero tal vez
sospecharon cuánto valía su idea cuando
en
septiembre de 2005 eBay les compró la
empresa por 2.600 millones de dólares. |