Acaba
de ser nombrada
embajadora internacional
de la fundación Ellen
West (México) contra la
anorexia y bulimia. La
artista hizo un alto en la promoción
de su nuevo material y viajó hasta
el país azteca para demostrar su
compromiso con el tema. Ella,
mujer de curvas sensuales, no
duda en prestar su imagen a causas
sociales a favor de la juventud.
Ocio Latino conversó con ella.
Ocio Latino:
No es la primera vez que prestas tu imagen para una
causa social ¿crees que la anorexia
y la bulimia están ganado
terreno en el mundo?
Chenoa: Las cifras van en aumento
pero con este tipo de iniciativas
tratamos de evitarlo. Queremos
informar a la gente que está alrededor
de la persona que tiene la
enfermedad para que pueda detectarla
a tiempo. El problema con la
bulimia es que no es tan visible y
se sufre en silencio. La anorexia,
en cambio, es una muerte lenta, es
como quitarle la gasolina al cuerpo.
OL: ¿Crees que la sociedad
europea con sus cánones de
belleza influye mucho?
Ch: Sí, los cánones
de belleza europeos rozan con la extrema delgadez.
El problema está en cómo los medios de
comunicación
difunden esta imagen y hacen que se relacione el estar
delgado con
ser elegante o tener éxito. Esos son mensajes
peligrosos que han
hecho que, por ejemplo, los casos de anorexia pasen escandalosamente
de afectar a chicas de 14 años a niñas
de 10. En México ya
es la tercera causa de mortalidad.
OL: En Latinoamérica
aún
predomina otro tipo de belleza femenina ¿no?
Ch: Sí, allá, cuanto más, mejor
(risas). Gracias a Dios, espero
que eso se conserve. Por eso cuando voy por allá me
siento
muy bien (risas).
OL: Con este
tipo de campañas
México se
convierte
en un país pionero al otro lado del
Atlántico, ¿Crees que en España
falta más
campaña sobre el tema de la anorexia?
Ch: Espero que la iniciativa se difunda a más
sitios y claro, son pioneros en gritarlo tan alto
y eso lo aplaudo. En España no he oído
tanto este tipo de iniciativas, por eso cuando
me propusieron lo de México no dudé en
aceptarlo. También coincidió con un tema
que
hice para mi nuevo disco, en el que hablo sobre
este problema.
OL: Dicen
que en el medio artístico
estos problemas
son muy frecuentes ¿Te ha tocado ver
un caso cercano?
Ch: Mira, yo no he padecido ninguna de estas
enfermedades, tampoco ningún familiar o
amigo. No lo he vivido de cerca, pero sí lo
he visto dentro del ‘mundo artístico’.
De
repente veo chicas a quienes les llega
el éxito y al año han perdido 14 kilos
que no les hacía falta perderlos. Y yo¡buah!
Para mí un cantante tiene
que cantar bien, ¿no, digo yo? O¿tiene
que bajar de peso?... Es
decir si soy fontanero ¿tengo
que estar delgado? Vamos a
ver, ahora todo se relaciona
con que si estás flaco todo te
irá bien, pero no es así, ¡al
contrario! todo te irá mal.
Con Arjona
OL: Te hemos escuchado
en el tema Pingüinos en la cama junto a Ricardo
Arjona. Como que
le abriste más puertas en España...
Ch: ¡Es que por favor! Yo no me puedo
comparar con Arjona, él es Dios (risas).
La letra de ese tema es genial, en realidad
todo su disco. Ahora, en esa canción
yo no me puedo lucir vocalmente, me
interesó más el mensaje, contar la historia.
Felizmente ese tema está siendo
número uno en muchos lugares.
OL: Muchos
latinoamericanos que viven en España no terminan
de conocer a los artistas españoles, sin embargo
tu música es muy apreciada por todos.
Ch: Creo que se identifican con las letras.
Yo soy una argentina criada en España.
Además soy un ejemplo de que se puede
salir adelante. Yo llegué con una mano
adelante y otra atrás. Y en mi carrera no
ha habido ningún padrino. No he cambiado
y tampoco me olvido de dónde
vengo. En casa seguimos comiendo
asado los domingos y además hablamos
en argentino, aunque a veces mi
papá me dice la gallega (risas)
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