Comunidad
Los niños que quedaron atrás
 

Pueden ser 150 mil niños y jóvenes hijos de migrantes (censo 2001) y hasta
625 mil (50% de los emigrantes). ¿Qué fue de estos niños? Ocio Latino indaga
en Ecuador, qué pasó con los hijos de los migrantes, los pequeños y jóvenes
que no viajaron. Miramos el otro rostro de la migración, el de aquellos que se
quedaron.

 
Seguidores de Fujimori el día de su llegada a Perú. FOTO: ANDINA / ALBERTO ORBEGOZO
• Desde Loja, Ecuador escribe: Mabel Barreto

Sale de un locutorio telefónico y va derecho a un club donde se juega Nintendo. En el barrio Colón, en pleno centro de Loja, son varios los locales con estas maquinitas que “capturan” durante largas horas a los jóvenes. Allí, jugando, I.A. siente que puede olvidar. “El Nintendo te captura pero no te emborracha”, dice. ¿Qué es lo que quieres
olvidar?”, le pregunto. Con un largo suspiro, empieza a narrar.
Todo lo que le ha pasado no parece caber en sus 19 años: su papá se fue a España cuando él tenía 7 años. A los 17, se convirtió en padre de un niño que hasta ahora no conoce, porque a su enamorada se la llevaron embarazada, también a España. Su
mayor deseo es que su hijo no repita su propia historia. Pero no sabe cómo va a evitarlo. También tiene metas: la primera, terminar el colegio.
Repitió dos veces de año y dejó las clases. Ahora está trabajando para volver a estudiar y para enviar dinero a su hijo.
Dice que bebe “a veces” porque quiere olvidar. “Mi papá…mi hijo. Lloro por mi familia, que cuando estaba mi papá estaba unida. No quiero que la historia se repita. Quiero estar con mi hijo, abrazarlo y decirle lo que es bueno y lo que es malo. Sí, tengo a
mi mamá, pero hay cosas que sólo le puedes contar a tu papá,…”

¿Niños-problema?
Los 12 años que I.A. ha vivido sin su papá, quien hoy reside en Barcelona, lo han afectado. No ocurre lo mismo con todos los niños cuyos padres emigran. Investigaciones sociales realizadas en Ecuador señalan que hay casos de depresión, abandono, problemas de aprendizaje escolar e incluso conductas antisociales entre
los niños y jóvenes que se quedaron sin el padre o la madre cuando éste emigró. Pero al mismo tiempo los estudios indican que estos casos no son la mayoría. Patricia Gutiérrez está convencida de ello. Trabaja en la Pastoral de Movilidad Humana en la Diócesis de Loja. Conoce las situaciones que afrontan estos niños. Ella prefiere no hablar de problemas, sino de situaciones más o menos difíciles, según distintas variables.
“Inciden el tipo de relación que tengan los niños con la persona a cuyo cuidado quedan, la información que les dan sus padres sobre el viaje antes de irse, la forma como mantengan el vínculo desde allá…”, explica. En los ocho años que lleva trabajando con estos niños, ha escuchado muchas veces frases como “en los tres años que tengo viviendo con mi tía, siento que soy una visita en su casa”, “mi mamá me dijo que se iba a Guayaquil por dos meses y han pasado tres años….” Algunos padres se fueron sin tener mayor información de cómo sería la vida en el lugar al que iban y no dieron
mucha información a sus hijos. Algunos incluso los engañaron, como la niña a quien dijeron que se iban a Guayaquil por dos meses. “Los niños tienen derecho a estar informados”, señala Gutiérrez. Esta información, afirma, minimiza el impacto negativo que de todos modos genera la partida.
Pero insiste: aunque siempre hay un costo, “éste no implica que los hijos de los migrantes sean quienes tienen más problemas de aprendizaje. o sean futuros delincuentes”. Estudios realizados en colegios de Loja han demostrado que los alumnos con bajo rendimiento escolar no son todos los hijos de migrantes.

Otra vida
Estos muchachos sí experimentan un cambio notorio en sus vidas gracias al dinero que envían sus padres. Visten a la última moda, tienen celular y, con el tiempo, se mudan de casa. Eso explicaría la gran cantidad de tiendas de venta de teléfonos celulares en Loja. En una ciudad donde el sueldo mínimo oscila entre los 185 y los 225 dólares, sólo las remesas pueden explicar que los jóvenes compren teléfonos que cuestan en promedio unos 100 dólares.
César Sandoy, editor del diario lojano “La Hora”, señala que el cambio de posición económica puede ser a la vez peligroso, pues los chicos“se acostumbran a la vida fácil, a malgastar el dinero, a la irresponsabilidad”. No es el caso de todos, aclara.
Para Loja, la emigración significó el despoblamiento del campo, pues las familias que quedaron migraron –internamente- a la ciudad, sobre todo al centro. Al centro de Loja se mudó la familia de I.A. hace tres años. Aunque hoy su papá ya no envía remesas como al principio–“dicen que tiene otra familia en España”, afirma el muchacho-, sí ayudó a su mamá a comprar la nueva casa.
Por todas partes se ven proyectos urbanísticos nuevos, sobre todo en las cercanías del centro de la ciudad. “Esas casas se han construido con dinero español”, afirma Sandoy. El destino más frecuente de los migrantes lojanos es España.
En el centro, también, vive ahora la familia de Maikol. Tiene 22 años y hace 6 que su mamá se fue a los Estados Unidos. El y sus dos hermanos menores se quedaron con su papá. Su caso, distinto al de I.A., parece confirmar la tesis de Patricia Gutiérrez, pues él se considera un joven con aspiraciones y una vida normal. Terminó el colegio y se puso de inmediato a trabajar. Extraña a su mamá, pero se siente tranquilo viviendo con su papá y sus hermanos.
Por las tardes trabaja en una cabina de Internet y por las noches como conserje de un hotel. Trabaja porque le gusta ser independiente y lo suyo son los negocios, no los estudios. Pregunta cómo puede abrir un negocio en Perú, pues quiere tentar suerte en el vecino país.

Dar herramientas
El 16 por ciento de los colegios en Loja tiene entre 30 y 50 por ciento de sus escolares con un padre o madre lejanos porque migraron. Para enfrentar estos casos, la Diócesis de Loja organiza campamentos y creó un programa de orientadores escolares “Claro que hay situaciones tristes, pero al mismo tiempo nos hacían preguntas muy concretas como‘no sé cómo manejar los problemas de mis hermanos menores’, ‘no sé cómo manejar el dinero’”, recuerda Patricia Gutiérrez. Descubrieron, entonces, que lo mejor no era sentarse a llorar con ellos, sino darles herramientas puntuales para solucionar estas situaciones.

Nuevas familias
“Mi familia a lo lejos” es un blog que publica el diario ecuatoriano “El Comercio” en el que ecuatorianos repartidos en todo el mundo saludan a sus familiares.“A lo lejos” no es lo mismo que “lejana”. Y es que las familias en el Ecuador están aprendiendo a seguir siéndolo, aún a lo lejos.
La familia como antes se conocía, papá, mamá, hijos, la familia nuclear y feliz, está cambiando. “Pero no se puede responsabilizar a la migración de la existencia de familias destruidas, de los divorcios, las familias desintegradas”, recalca Patricia Gutiérrez. Ella realizó un estudio en la provincia de Azuay, en 1998, que reveló que de 40 por ciento de familias que no vivían juntas, sólo en 15 por ciento la separación obedecía a que alguien viajó.
Lo importante es mantenerse “cerca” de alguna manera. I.A. no sabe aún cómo desarrollar un lazo con su hijo. No lo conoce y sabe que todavía no lee, pero le han creado un e-mail al bebé y él le escribe. “Algún día va a leer mis cartas y podrá saber cómo lo quiero, pronto va a hablar y lo llamaré, es lo único que puedo hacer, pues lo hago…”, afirma, triste pero con un dejo de esperanza.
“Algunos llaman a las familias de migrantes ‘familias transnacionales’. Yo no sé, pero sí estoy segura que el concepto de familia en este país tiene que replantearse”, concluye Patricia Gutiérrez. Querer a lo lejos es difícil, tal vez no imposible.

 
 
 

Qué hace el Gobierno
Nilo Córdova, gobernador de Loja, señala que para el actual Gobierno la única manera que el problema de la migración no continúe en Ecuador es la inclusión social. Afirma que en Loja esto se traduce en: Inversión de 152 millones de dólares para terminar el proyecto de riego Zapotillo, para que el campesino consiga un sustento.
Proyectos específicos para que las remesas enviadas por los migrantes, se inviertan en el desarrollo de Loja. Proyecto de conscripción juvenil: Para que estudiantes que terminen
la universidad o un instituto técnico consigan su primer trabajo en el Estado, de modo que los jóvenes no vayan a la desocupación.

 
 
 
Google
 
Latinos en España
    > DESCARGA EN PDF
      LA EDICIÓN IMPRESA
    la revista en pdf  
• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • •
   Ecuador ecuador
    Loja: Los niños que quedaron atrás
   Perú perú
  Peruanos en España celebran extradición de Fujimori
   Colombia
  Entre los países del turismo estético
Bolivia
María del Carmen Almendras, embajadora de Bolivia en España
 
    jorge celedón Jorge Celedón
El duro del Vallenato
 
    chenoa Chenoa
En contra del canon de belleza auropeo
 
    jerry rivera Jerry Rivera
Llevó a Carlos Gardel al caribe
 
    naty botero Naty Botero
A favor de legalizar el consumo de marihuana
 
    andy montañez Andy Montañez
No le teme al reggaetón
   
 
 
 
 
 
publicidad
 
 
publicidad
 
Home
  Guía Latina
  Servicios
  Archivo
  Anúnciate / Tarifas
  Contacto
  Nosotros
Agenda
 
    
 
 Ocio Latino © Oficina central C/ Puerto de Suebe 13 local 28038 Madrid Telf: (0034) 91 4771479 Fax: (0034) 917570075 prensa@ociolatino.com