La energía y el sabor que El Jeffrey
pone sobre el escenario lo han catapultado,
en pocos años, a ser uno de
los merengueros más importantes de su
país. Aunque lleva mucho tiempo en el
mundo de la música debutó con este nombre
artístico –que tomó de un perro así llamado–
en el 2004, y fue directo a los primeros
lugares de las radioemisoras dominicanas.
Pero no todo ha sido color de rosa en la
vida de este cantante. Hasta antes de ese
año vivió en Nueva York, donde llegó casi
huyendo. La gente no le perdonaba haber
enfermado de tuberculosis por la vida de
excesos que llevó cuando fue la voz principal
del grupo Artillería. Una vez fuera de
la agrupación tuvo que dedicarse a labores
de agricultura y ebanistería. El público
y la prensa se burlaron de él.
Cierto día, a través de Cheché Abreu, otro
músico destacado de su país, logró irse a
la Gran Manzana. Allí comenzó cantando
en los restaurantes y gracias a su voz
espectacular, dio el salto una vez más.
Tras juntar una buena cantidad de dinero
y regularizar su situación migratoria en los
Estados Unidos, volvió a su país tras doce
años de ausencia y creó al Jeffrey.
En su debut en Santo Domingo obtuvo
nada menos que un Premio Casandra,
uno de los galardones de la música dominicana
más importantes. “Muchos artistas
dicen que no les interesa los premios.
Pero yo creo que un galardón te dice si tu
carrera va bien o mal”, señala.
Una de las características de El Jeffrey
es que en sus canciones siempre canta
al amor. “No por gusto mis fans me llaman‘El Juan Gabriel del merengue’”,
cuenta entre risas.
Su próxima producción parece reafirmar
eso ya que llevará como título Por amor.“Yo jamás cantaré algo que denigre a la
mujer o incite a la violencia, el sexo o las
drogas, como pasa con algunos exponentes
del reggaetón. Creo que los músicos
somos la voz del pueblo y por eso debemos
dejar un buen mensaje por donde
vayamos”, afirma.
Nos cuenta que el single promocional llevará
el nombre del disco y lo grabará,
además de merengue, en salsa, pop, ranchera
y bachata con flamenco. “También
queremos hacer una versión en reggaetón
y para eso conversaremos con Julio
Voltio”, anuncia.
José Gabriel es ahora otro tipo. Es El
Jeffrey. La disciplina y el trabajo son su
norte principal. Lejos están los años de
pobreza, cuando buscar un pan era la
lucha de cada día. Y aunque nunca fue a
la escuela y aprendió a leer y escribir en
forma autodidacta, ha aprovechado cada
lección que le dio la vida. Ahora sabe que
el amor de la familia y de los verdaderos
amigos es lo más importante. “Pienso
mucho en la familia. Tengo dos niños y
gracias a Dios mi esposa es mi manager.
Creo que la familia es lo más importante
y yo los amo”. Palabra del Jeffrey.
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