Los bolivianos no olvidan aún las palabras
que pronunció Gabriela Oviedo,
Miss Bolivia 2004, en pleno concurso de
belleza mundial: “la gente piensa que
todos somos indios. Es La Paz la imagen
que refleja eso, esa gente pobre, de baja
estatura e india”. Siempre en perfecto
inglés, prosiguió: “Yo soy del otro lado del
país, del este, que no es frío, es muy
caliente. Nosotros somos altos, gente
blanca y sabemos inglés, y ese concepto
erróneo de que Bolivia es sólo un país
andino es equivocado”.
Procedente de la región boliviana de
Santa Cruz, Oviedo, como la mayoría de
cruceños, marcaba diferencias con sus
propios compatriotas. Sus declaraciones
causaron tremendo revuelo y fueron tildadas
de racistas. Pero la bella santacrucina
puso sobre el tapete la realidad de
Bolivia, poseedora de una amplia diversidad
geográfica, cultural y étnica; pero
también de un marcado divisionismo,
todo lo cual hace ricos y grandes a los
bolivianos, pero no termina de amalgamarlos
para formar un país.
Así como en España son palpables las
diferencias entre madrileños, catalanes o
andaluces, y de distintos temperamentos
uno del otro; en Bolivia marcan su distancia
los procedentes de la calurosa y selvática
Santa Cruz, de quienes vieron la
luz en la altiplánica, La Paz o en
Cochabamba.
Bolivia ocupa el puesto número seis del
ranking con mayores inmigrantes en
España. El colectivo creció en el último
año en poco más del 42 por ciento, hoy,
198 mil 770 bolivianos viven en España,
sin contar a quienes aún no tienen papeles
en regla, con los que la cifra rondaría
los 300 mil.
Vayamos al grano
¿De qué parte de Bolivia procede la
mayoría de estos inmigrantes? Según
Javier Aguilera, agregado comercial del
consulado de Bolivia en Barcelona, a
diciembre de 2006 existía un 35 por ciento
de bolivianos procedentes de la región
de Cochabamba, seguido por un 30 por
ciento que lo hizo desde Santa Cruz y en
tercer lugar se encuentran los paceños
(La Paz) y el resto procede de otras
zonas bolivianas.
Jordi Ibáñez, presidente de la Asociación
Espirítu de Santa Cruz de la Sierra termina
de completar el cuadro y la descompone
aún más por autonomías. Afirma que
en Madrid la colonia más grande de bolivianos
proviene de Santa Cruz, mientras
en Cataluña la población de cochabambinos
y cruceños se encuentran a la par.
Precisa Ibáñez que “de los 20 a 30 mil bolivianos residentes en la ciudad de Barcelona, la mayoría son cruceños y se concentran
principalmente en los barrios de Hospitalet, Sabadell y Mataró”, resalta Jordi.
Que las tendencias de cruceños sean mayores en algunas autonomías como Madrid
u otras ciudades españolas debe responder a distintas razones. Una de ellas, señala
el presidente de la asociación cruceña, es que el aeropuerto Viru Viru, está en
Santa Cruz de la Sierra y es el punto de salida de Bolivia hacia el exterior. Además
esta ciudad es la segunda más grande de ese país.
Está también el llamado efecto “racimo de uva”, indica Ibáñez, por el cual el padre o
la madre, trae a sus hijos, hermanos y familia, y éstos a su vez a amigos u otros familiares,“cuando haya una regularización los bolivianos van a multiplicarse por la reagrupación”,
vaticina.
Por la autonomía
Gabriela Gonzáles y su esposo,
ambos cruceños, llevan año y medio
en España. Ella trabaja en una cadena
hotelera y posee una colección de
25 trajes típicos de su región boliviana
creados y confeccionados por ella
misma. Cruceños de Portachuelo,“capital arrocera y miel de Bolivia”,
dice emocionada Gabriela.
Dice creer en las señales y por una
de éstas desembarcó en Cataluña,
donde encuentra similitud con su tierra
de pujantes trabajadores, toda
una capital productiva para Bolivia.
Una de las razones más importantes
por las que se sienten identificados a esta parte de España es la autonomía política.
De hecho en la Bolivia de Evo Morales, los cruceños son los que más exigen ser
autónomos y colocan a España como modelo. En un referéndum realizado en este
país sudamericano, hace un año, cuatro departamentos, precisamente los que se
ubican en el oriente, la selva boliviana como Santa Cruz votaron por la autonomía
regional, situación que hasta ahora se encuentra en debate.
Gonzáles dice: “No es posible que nuestra región sea la más productiva, con una
importante actividad agroindustrial, con los mayores ingresos fiscales y los beneficios
no sean retribuidos, y todo se concentre en el gobierno central”.
El clima también es un ingrediente importante de adaptación para este colectivo,
acostumbrado a soportar temperaturas medias en invierno y altas en verano.
Volver al valle
Jamil Viera es otro cruceño procedente de La Guardia, un pueblo localizado a 20
kms. de la capital de Santa Cruz de la Sierra. Llegó a España motivado por amigos
y familiares que partían con las ilusiones de encontrar mejores oportunidades de
trabajo.
Vive en Barcelona y dice que aquí también ha encontrado tintes racistas por las diferencias físicas de sus compatriotas procedentes
de las regiones del
altiplano.
Comenta que muchos de sus compañeros
cruceños se han ido a Murcia, a trabajar
el campo por los conocimientos
aprendidos en su región de origen.
Por ahora, Jamil se ha propuesta retratar a esa cálida tierra que lo vio nacer, llena de
costumbres, tradición, bellos paisajes y una variada fauna, típico de la selva amazónica.
Plasma sobre el óleo las imágenes guardadas en su memoria, el rostro de su
gente abierta, la vida diaria de trabajo, la naturaleza, como homenaje y añoranza de
su país, al que piensa regresar.
Quiere mostrar la otra cara de Bolivia. Aquella que es productiva, con verdes campos
de soja, girasol, caña, reservas de gas, porque el 70 por ciento es llano, regado por
ríos, con un amplia biodiversidad, frente a un 30 por ciento andino. La personalidad
del cruceño o del oriente también es muy distinta, explica Viera.
Algo que tienen en común los cruceños es la añoranza de su próspera tierra, cuna de
emprendedores comerciantes, empresarios y artistas. Los santacrucinos son entusiastas
y trabajadores. En España se dedican al comercio, el arte, servicios de hotelería
y construcción.
Lo cierto es que aquí todos los bolivianos tienen el reto de acortar distancias, porque,
vengan de donde vengan, lejos de la patria todos se sienten más bolivianos que
nunca. La identificación es una sola, aunque se formen asociaciones de uno y otro
lado. En la distancia conforman un único colectivo, compartiendo sueños, esperanzas
y problemas. Todos orgullosos de provenir de un país grande y diverso. |